Posts filed under ‘Lenguaje’

El mecanismo de la felicidad

I do not know what I may appear to the world, but to myself I seem to have been only like a boy playing on the sea-shore, and diverting myself in now and then finding a smoother pebble or a prettier shell than ordinary, whilst the great ocean of truth lay all undiscovered before me.
Isaac Newton

Esta es la cita que eligió Willem Frederik Hermans para abrir Nooit meer slapen, una de sus novelas más aplaudidas. Sobre este título volveré en el futuro próximo, porque tiene mucha miga desde el punto de vista de un traductor. Por ahora sólo quería concentrarme en la cita de Isaac Newton.

A mí me ha recordado a un artículo de Ortega y Gasset titulado Teoría de la felicidad. Ortega y Gasset explica que la felicidad que sentimos es directamente proporcional a la cantidad de tiempo que pasamos ocupados en actividades que absorben completamente nuestra atención. Isaac Newton, al mirar atrás y reflexionar sobre su vida, se ve a sí mismo como un niño pequeño que ha pasado su tiempo jugando en la playa. Si admitimos como cierta la teoría de Ortega y Gasset, debemos concluir que un niño jugando representa el paradigma de la felicidad. Nadie tan ensimismado en sus actividades como un niño en sus juegos.

Pero lo más interesante de esta cita, en mi opinión, es la utilización del mar como imagen de todas las cosas que no están al alcance del conocimiento humano. La felicidad de Newton no es exclusivamente el resultado de sus actividades lúdicas. Su felicidad implica además aceptar la imposibilidad de conocer la verdad. Newton observa el mar con fascinación, pero no deja que su inmensidad le obsesione ni le distraiga. Esta es, al menos, la interpretación que yo hago.

Mi traducción de la cita sería la siguiente:

No sé qué imagen tendrá el mundo de mí, pero yo, al mirar atrás, me veo como un niño jugando en la playa, entreteníendome en encontrar de vez en cuando una piedra más pulida o una concha más bonita de lo normal, mientras el gran océano de la verdad permanece insondable ante mí.
Isaac Newton

Habrá quien opine que Newton no dice “al mirar atrás”. Sin embargo, la expresión que utiliza, “I seem to have been”, indica que estamos ante una reflexión hecha al final de su vida. Las traducciones excesivamente literales nunca suenan bien. Se trata de capturar la esencia y, sin perder nada del contenido original (o perdiendo lo mínimo posible), conseguir que suene bien en el idioma de destino. Por eso también he optado por traducir “sea-shore” como “playa”. Una traducción más literal diría “un niño jugando en la costa (marítima)”. Pero eso en castellano no invoca la imagen que quiere utilizar Newton. En nuestro idioma todo el mundo hablaría de “un niño jugando en la playa”.

Anuncios

03-04-2007 at 10:55

Cosas para palabras

Hay una teoría según la cual no pensamos en palabras ni en imágenes, sino en un lenguaje indefinido que posteriormente transformamos en palabras o imágenes. Y es lógico pensar que así es, porque las personas que no saben hablar también tienen pensamientos.

Por otra parte, las personas también pueden hablar sin palabras. El lenguaje de los gestos, por ejemplo, es un idioma que no conoce palabras. También es la forma natural de comunicación de los sordos. Muchos de nuestros pensamientos se desarrollan en un nivel no verbal. Recordamos el tono y contenido de muchos mensajes, pero casi nunca las palabras exactas. Y cuando aprendes un idioma, a menudo tienes la sensación de que las palabras nunca expresan exactamente lo que te gustaría expresar con ellas.

Esto es probablemente lo que indica entre líneas el famoso adagio de Goethe: ‘El hombre miente en cuanto empieza a hablar,’ porque hay palabras para cosas, pero no hay cosas para palabras, como dijo Alberto Magno, maestro de Tomás de Aquino. El lenguaje es limitado. Por citar a los Bee Gees: It’s only words

Alguien que también luchaba continuamente con la limitación de las palabras era Wittgenstein. Para él, el significado de las palabras cobra sentido según el uso que hagamos de ellas, y ese significado nunca es unívoco. Otorgar significado a las palabras es siempre un ejercicio de tanteo en la oscuridad: yo hago como que te entiendo, y tú haces como que me entiendes.

Teniendo en cuenta la limitación de nuestro vocabulario, podríamos decir que nos pasamos la vida intentando meter la realidad que nos rodea en moldes en los que no encaja. En otras palabras, estamos continuamente traduciendo y resolviendo problemas de traducción. ¿Cómo expresar un sentimiento? ¿Son las palabras que elijo un reflejo fiel de lo que quiero decir? Efectivamente, según la mencionada teoría, la traducción es la ocupación más antigua del hombre. Traducimos del llamado mentalese, o lenguaje de los pensamientos, al lenguaje que nos sirve de comunicación con nosotros mismos y con otros. No pensamos en palabras concretas, de modo que hablar, escribir, gesticular y leer también implican una actividad traductora.

El hombre es el animal que traduce, según dijo Geert Lernout, de la universidad de Amberes, en las octavas Jornadas Nacionales de Traducción de Utrecht. Aunque el congreso tenía lugar bajo el lema del humor, parecía decirlo muy en serio, como si fuera algo que le salió del corazón.

Durante esas Jornadas de Traducción también se hizo público que el cincuenta por ciento de la literatura publicada en Holanda y Flandes es traducida, frente a un cinco por ciento en Gran Bretaña y Estados Unidos. Estos hechos (que traducir sea una de las actividades más antiguas del hombre y que en los Países Bajos haya tantas traducciones en el mercado) demuestran que la traducción es algo más que un mal necesario para personas que no conocen un determinado idioma. A fin de cuentas, todos somos traductores.

•••
Adaptación libre de un artículo publicado en Vertalië el 9 de marzo de 2007 por Robbert-Jan Henkes y Erik Bindervoet.

Robber-Jan y Erik son traductores literarios. Entre otras obras, han traducido al neerlandés Lectures on literature de Nabokov, Finnegan’s Wake de James Joyce y la antología de The Beatles.

Vertalië es un blog del periódico NRC Handelsblad.

24-03-2007 at 22:27 1 comentario

Neologismos nacidos en internet

Actualización (21-02-2008): La entrada de la Wikipedia a la que hace mención este artículo ya no está disponible.

***

A través del blog del fanzine Cretino descubro con delectación y sorpresa una entrada de la Wikipedia sobre los HOYGAN (sí, escrito con mayúsculas, ahora veremos por qué). Se trata de un término que pretende describir a los también llamados trolls de internet, analfabetos funcionales que gracias al ordenador son hoy en día más visibles que nunca. El vocablo, según dice la propia Wikipedia, aún no ha sido respaldado por ninguna publicación acreditada. Sin embargo, es interesante comprobar el poder de la llamada Web 2.0 para lanzar al mundo consideraciones lingüísticas y sociológicas tan jugosas como esta.

La entrada en cuestión de la enciclopedia wiki dice:

HOYGAN u HOIGAN es un neologismo nacido en internet con el que algunos describen de forma paródica a los usuarios que, por descuido o por presumible bajo nivel cultural, escriben en los foros con multitud de faltas de ortografía. Además de los errores ortográficos y gramaticales, escriben a menudo para pedir cosas imposibles, para solicitar regalos que nadie les va a enviar o para que les presten algún tipo de ayuda.”

“El termino deriva de la palabra “oigan”, pero con faltas ortográficas muy visibles. Esta palabra suele dar comienzo a muchos mensajes escritos en este estilo: “HOYGAN, NECEXITARIA Q ME DIGERAN. . .” Además se escribe HOYGAN en vez de hoygan puesto que estos usuarios suelen escribir en mayúsculas (…)”

La definición va acompañada de algunos ejemplos, entre los que yo he seleccionado estos dos:

“OYAN POR FABOR ME PUDEIS PASAR EL KRAK DER GUEGO DE GERRA ? GRACIAS DE ANTEBRAZO”
“Oigan, por favor, ¿me podrían pasar el crack del juego de guerra? Gracias de antemano.”

“oigannnn ai alguien q me pueda ayudar a mandar sms a telcel a donde irme al inicio de la pag o q onda por q no tengo idea soi nueva en esto y me gustaria mandar msjs a celular mmmm pido la mas pronta ayuda ok se los agradecre mucho babye!!!!”
“Oigan, ¿hay alguien que me pueda ayudar a mandar mensajes SMS a Telcel…”

Está por ver la capacidad de permanencia de este tipo de neologismos. Podría ser que murieran tan rápido como nacen. Pero desde luego, lo que está claro es que de alguna forma hay que llamar a esa jauría de iletrados que berrea sin ton ni son por las calles de internet.

13-03-2007 at 22:00 5 comentarios

La influencia de Johan Cruyff en el lenguaje

Johan Cruyff siempre ha sido un gran comunicador. Un hombre agudo y apasionado defensor de sus ideas. Pero también es conocida su facilidad para dar patadas al diccionario, tanto en su lengua materna (el neerlandés) como en español.

Quizá precisamente por no haberse preocupado nunca por los aspectos formales de la gramática, sea Cruyff un hombre tan creativo con el lenguaje. La editorial Van Dale, especializada en cuestiones lingüísticas y encargada de publicar los diccionarios oficiales de la lengua neerlandesa, saca este año a la venta un librito de dichos populares modernos con el título Elk nadeel heeft zijn voordeel (En cada inconveniente hay una ventaja), una frase atribuida a Johan Cruyff.

Por otra parte, en el año 2004 apareció en Holanda un documental sobre el período de Cruyff como jugador del F.C. Barcelona (Johan Cruyff: En un momento dado, Ramón Gieling). En esta película se afirma que la expresión “en un momento dado” no existía en español hasta que fue introducida por Cruyff, que tradujo literalmente la frase holandesa “op een gegeven moment”. Esto, evidentemente, es una gran falsedad que queda muy bien como dato mitificador en un documental, pero que no tiene ningún fundamento lingüístico. La expresión “en un momento dado” aparece, por ejemplo, en el capítulo 68 de Rayuela (Julio Cortázar) y el corpus histórico de la RAE la registra ya en documentos de 1881. Lo que sí resulta creíble es que Johan Cruyff popularizase o pusiese de moda esa muletilla. En el mencionado documental se ve a una muchedumbre enfervorecida vitoreando a Cruyff en 1992, tras la consecución de la primera Copa de Europa por parte del Barcelona, al grito de “¡en un momento dado! ¡en un momento dado!”.

02-03-2006 at 10:55


Subvenciones para editores