Archive for febrero, 2012

Milian y los perros vagabundos

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Maaike van Poelje © 2008

Maaike van Poelje escribe libros con todos los ingredientes necesarios para capturar la imaginación de los niños, estimulando al mismo tiempo el debate sobre el maltrato animal sin que su tono resulte aleccionador.

Melle en de zwerfhonden (Milian y los perros vagabundos), es el título de una colección con grandes dosis de aventura y misterio à la Enyd Blyton, pero con un elemento de magia añadido.

En el primer libro de la serie, Milian, un niño holandés de diez años, descubre durante unas vacaciones en España que puede hablar con los perros. Y como todos los héroes, pone sus poderes al servicio de una buena causa. Su misión es doble. Por un lado, debe avisar a todos los perros del pueblo del peligro que supone comer la carne envenenada que dejan algunos paisanos para deshacerse de los animales vagabundos. Y por otro, elabora un plan para obtener pruebas del delito y poder denunciar a los envenenadores. El problema es que no se atreve a decirle a su hermana y a sus padres que puede hablar con los perros, por miedo a que lo declaren loco, por lo que no cuenta con más ayuda que la que le pueden ofrecer los perros. Al final, su secretismo termina por despertar suspicacias en su familia y en el pueblo, e incluso atrae la atención de un periódico. Pero gracias a la intervención de la policía y de una voluntaria de la asociación protectora de animales local, la historia tiene un final feliz tanto para Milian como para los perros.

En España, por desgracia, todavía hay mucha gente que abandona animales a su suerte. En su lucha por sobrevivir, los animales causan a veces molestias y en algunos pueblos, para quitárselos de en medio, recurren al veneno, en muchos casos con el beneplácito de las autoridades locales. Solo por ese motivo, todos los niños deberían leer los libros de Milian y los perros vagabundos, y todos los padres deberían hablar con sus hijos de esta cuestión. Una sociedad no es digna hasta que no trata a sus animales con respeto.

La edición en español del primer libro de Milian y los perros vagabundos está en fase de preparación. En el epílogo, la autora explica su motivación para escribir esta serie:

Este libro está inspirado en mis experiencias como voluntaria en un refugio de animales de Ayamonte.

Antes de mudarme a España, en 2001, nunca había estado en un refugio de animales. Es más, ni siquiera había visto de cerca un perro vagabundo. Pero en Andalucía, por desgracia, se ven muchos animales abandonados, fáciles de reconocer por su aspecto famélico y desatendido, su miedo y su necesidad de cariño y protección. Sin que yo los buscara, todo tipo de animales desamparados se cruzaban en mi camino, y no pude, ni quise, cerrar los ojos. Un día, como tantas otras veces, mientras intentaba sin mucho éxito ganarme la confianza de un perro asustado, un amigo me dijo: «Olvídalo, Maaike. No puedes salvar a todos los perros del mundo». Aquellas palabras fueron la chispa que encendió mi espíritu rebelde. «Ya lo sé», contesté. «No puedo salvarlos a todos. Pero a este, sí». Porque cada perro que podamos rescatar de una vida miserable, cuenta.

Poco después empecé a trabajar en una asociación de voluntarios que lucha por ofrecer un futuro digno a perros y gatos abandonados, en un entorno seguro donde puedan recuperar la salud y la alegría de vivir. Para ello contamos con el inestimable apoyo de otros amantes de los animales y asociaciones como la fundación holandesa Dutchypuppy. Pero lo que más nos gusta, por supuesto, es encontrar personas entusiastas y de gran corazón dispuestas a adoptar a los animales para que puedan abandonar el refugio y encontrar por fin su lugar en el mundo, con la atención y los cuidados que merecen.

No es fácil trabajar en un refugio para perros y gatos abandonados, porque se ve mucha miseria. Pero, como contrapartida, se consiguen cosas muy bonitas. Supone una gran satisfacción, por ejemplo, recibir fotos y correos electrónicos de gente que nos cuenta cómo le va al perro o el gato que han adoptado a través en nuestra asociación. Esos mensajes son la prueba de que el trabajo que hacemos sirve para algo y que muchos animales que antes andaban por las calles, ahora tienen una vida mucho mejor.

A finales de 2011, Maaike van Poelje fundó junto a un grupo de colaboradores VagabunDOGs, una asociación internacional consagrada a la protección de los animales abandonados.

Enlaces:
VagabunDOGs (Asociación Internacional por los Animales Abandonados)
Dutchypuppy (holandés)
Greyhounds Rescue Holland (holandés)
Tierschutz Andalusien (alemán)

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22-02-2012 at 15:48 Deja un comentario

Y entonces apareció Sam

Toen kwam SamToen kwam Sam (Entonces apareció Sam)
Edward van de Vendel © 2011
Editorial Querido (www.querido.nl)

Con su anterior novela, El chico que encontró la felicidad, Edward van de Vendel ya hechizó a sus lectores con una historia basada en hechos reales. En Toen kwam Sam (Entonces apareció Sam), Van de Vendel vuelve a recurrir a la realidad, alcanzando de nuevo una gran tensión emocional en una historia que él mismo vivió de cerca durante un verano en Canadá en casa de su hermano.

Kix, un chico de nueve años, y su hermana pequeña, Emilia, quedan deslumbrados por la misteriosa elegancia de un perro blanco que aparece en la granja de sus padres como caído del cielo. El animal es evasivo, asustadizo, está delgado, tiene la mirada triste y el pelaje enredado. Sin embargo, Kix y Emilia consiguen ganarse poco a poco su confianza, aunque no parecen encontrar respuestas a los enigmas que rodean a aquel perro.

Este encantador relato sobre el amor incondicional de un niño por un animal es uno de los mejores libros de la obra de Edward van de Vendel, la cual cuenta ya con más de cincuenta títulos. La voz omnisciente que narra la historia adopta un tono tan sencillo que el relato parece avanzar hacia el desenlace por sí mismo, sin ningún esfuerzo. De esta forma, el escritor queda en un segundo plano, dejando todo el protagonismo para la vida interior de Kix.

Toen kwam Sam es una historia mínima sobre las emociones y las preguntas que despierta en Kix el perro blanco, pero Van de Vendel, con su característica sutileza, consigue que el lector adulto comprenda que los sucesos descritos son cualquier cosa menos algo mínimo en la vida de un niño de nueve años.

Kix y su hermana se quieren quedar con el perro y lo llaman Sam. Los niños no solo adoran al animal, sino que lo tratan como un igual y respetan su voluntad con todas las consecuencias, un hecho emocionante que Van de Vendel sabe dosificar y relativizar sin caer en sensiblerías estilo Disney. En Toen kwam Sam no hay ni un ápice de melaza, gracias a lo cual el relato conserva toda la autenticidad de las historias que nos cuentan los amigos cuando vuelven de sus vacaciones.

El padre de Kix descubre que el perro pertenece en realidad a Cracker, un joven con problemas mentales, hijo de los avinagrados ancianos de la casa de enfrente. Inevitablemente, Sam no tarda en convertirse en el objeto de una acalorada discusión entre vecinos. La temperatura alcanza cotas muy altas durante la larga escena final en la que los protagonistas incluso echan mano de sus rifles, sin que el relato pierda credibilidad por ello.

Toen kwam Sam es un libro muy humano en el que los padres no siempre tienen respuestas y los niños no comprenden por qué los adultos se complican tanto la vida. Y también es un libro en el que las cosas, al igual que en el mundo real, no son nunca blancas o negras, sino que tienen muchos matices. Sam parece apacible, pero también tiene un lado violento; y a pesar de haber recibido malos tratos en el pasado por parte de su antiguo dueño, cuando vuelve a verlo todavía muestra afecto por él. Una aventura, en definitiva, como la vida misma: los malos también tienen corazón y los buenos a veces se equivocan.

www.gonzalofernandez.es

21-02-2012 at 23:54 Deja un comentario


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