Archive for noviembre, 2008

Las cosas de Dimitri Verhulst

Actualización (10-10-2010):
Pincha aquí para descargar un cuento de Dimitri Verhulst traducido al español.

***

De helaasheid der dingenDe helaasheid der dingen
Dimitri Verhulst
Editorial Contact © 2006

***

Dimitri Verhulst es uno de los talentos más grandes que hay actualmente en Flandes y en todo el ámbito de la lengua neerlandesa. De helaasheid der dingen, un título tan maravilloso en neerlandés como difícil de traducir a cualquier idioma (significa literalmente “La lamentabilidad de las cosas”, con palabra inventada incluida), es la obra que le ha reportado notoriedad mediática.

Ya había comentado por aquí La señora Verona baja de la colina, otra novela de Verhulst muy conmovedora y de alto contenido poético. En La lamentabilidad de las cosas (llamémosla así), el registro literario es distinto. En vez de un valle de lágrimas nos encontramos una orgía de sonrisas, risas y a veces hasta carcajadas. Sigue habiendo un trasfondo de perplejidad ante lo absurdo del mundo que habitamos y la vida que vivimos, pero aquí las situaciones cómicas ganan la partida al dolor causado por el vacío existencial.

El escritor regresa a su pueblo natal, un lugar de Flandes donde nunca sucede nada y donde la dipsomanía no es una enfermedad sino un deporte, para hacer un recorrido por su infancia y adolescencia. Allí, en sus primeros años de existencia, habitaban sus tíos, para quienes batir el récord del mundo de consumo de bebidas alcohólicas es lo más grande que un hombre puede alcanzar en esta vida y cuya devoción por Roy Orbison les lleva a invadir la intimidad de unos vecinos sin ningún miramiento con las normas más básicas de la convivencia en sociedad; su padre, que lleva a su hijo recién nacido de bar en bar en las alforjas de su bicicleta para mostrárselo orgulloso a sus amigos al tiempo que se agarra una melopea de proporciones colosales; y su abuela, cuyo descanso nocturno se ve interrumpido con demasiada frecuencia por la policía, que una vez más viene a devolver a casa a uno de sus hijos en un estado comatoso provocado por el consumo masivo de alcohol.

Verhulst es, a pesar de su corta edad, un gran estilista con mucho sentido del ritmo narrativo y con gran capacidad para atrapar al lector en novelas de media distancia como esta: doscientas páginas que se leen casi de una sentada.

Gonzalo Fernández

***

Godverdomse dagen op een godverdomse bolGodverdomse dagen op een godverdomse bol
Dimitri Verhulst
Editorial Contact © 2008

La última novela de Dimitri Verhulst tiene, una vez más, un título tan ingenioso y delectable como intraducible. Godverdomse dagen op een godverdomse bol (más o menos “Días de mierda en una bola de mierda”), es una originalísima oda al inexplicable mundo en el que nos encontramos y a la demencial historia, tan absurda como, por lo que sabemos, cierta, de unos seres unicelulares que aparecen en el mar y evolucionan hasta salir del agua y arrastrarse por las playas para terminar convirtiéndose en monos pensantes, seres humanos que inventan guerras, traiciones, conflictos e intrigas, movidos por instintos que casi siempre tienen su explicación última en la búsqueda de satisfacción sexual. La evolución como hilo conductor de un relato condensado en menos de doscientas páginas, un big bang de palabras, pequeñas historias y aforismos que nos llevan a través de todos los eventos y lugares significativos de la historia del hombre sin mencionar ninguno de ellos por su nombre, sin mencionar siquiera al propio ser humano, al que el autor se refiere como “eso”.

Verhulst ha vuelto a lograr éxito comercial y de crítica, insuflando juventud, descaro y autenticidad a la literatura contemporánea. Este escritor se encuentra en una excelente posición de partida en la hipotética carrera por convertirse en una de las grandes voces europeas del siglo XXI.

Gonzalo Fernández

08-11-2008 at 20:29


Subvenciones para editores