Archive for marzo, 2008

Hugo Claus (1929-2008)

Hugo Claus

Fuente: NRC Handelsblad
Fotografía: Vincent Mentzel

Pena es una palabra demasiado limitada para describir el dolor que atrapó antes de ayer a Flandes. Esta primavera se celebraba el 25 aniversario de Het verdriet van België (en España traducido de forma demasiado acartonada como La pena de Bélgica). Una lista interminable de escritores flamencos se preparaba ya para homenajear al más honorable entre todos ellos tanto por escrito como sobre los escenarios. Pero apenas habían comenzado las celebraciones, desaparece para siempre de la escena Hugo Claus. El escritor flamenco más laureado de todos los tiempos murió en Amberes a los 78 años de edad en un momento determinado por él mismo, según la viuda. Claus padecía Alzheimer. “No tengo miedo a la muerte, sino al deterioro,” había dicho ya hace algunos años.

Con Claus muere el gran liberador de las letras flamencas, el hombre que mostró a las nuevas generaciones cómo romper las cadenas del conservadurismo y la pequeña burguesía. Tom Lanoye, Erwin Mortier, Herman Brusselmans, Stefan Brijs, Dimitri Verhulst… Sería difícil encontrar un escritor flamenco para quien Claus no allanara el camino. Pero Claus era sobre todo un escritor que se otorgaba toda la libertad a sí mismo. Libertad para acometer tabúes como el sexo y el colaboracionismo. Libertad para profundizar en la literatura universal y sobre todo libertad para experimentar y reinventarse continuamente. Con la ambición y la arrogancia de un chico de doce años, como él mismo dijo en una ocasión.

La historia de Hugo Claus es la historia de un niño prodigio que llegó al mundo de la literatura con veinte años y que, con perpetua temeridad juvenil, se negó a imponerse limitaciones. “Para mí lo único que cuenta es el experimento que inicio en cada momento,” dijo en 1978. Hugo Claus escribió prosa, poesía y teatro, pero también fue cineasta y pintor. Su bibliografía incluye más de trescientos libros.

La historia de Hugo Claus es también la historia de un hombre que compuso una obra monumental y que a lo largo de su vida sobresalió por encima de sí mismo no sólo una, sino dos veces. La primera cuando tenía 26 años y escribió los magistrales versos de De Oostakkerse gedichten (Los poemas de Oostakker). La segunda treinta años más tarde, en 1983, con Het verdriet van België (La pena de Bélgica). En esta novela, grande y grandiosa, Hugo Claus confronta a sus compatriotas con todas las miserias del país: los internados, la pequeña burguesía, el catolicismo y el colaboracionismo. Pero el libro protagonizado por el inolvidable Louis Seynaeve también es una emocionante evocación de aquello que más brilla en el horizonte de un joven: la llamada del arte. El arte como única forma de liberación. Esta novela es la historia de Bélgica, pero también es la historia del propio Hugo Claus.

El lenguaje de Claus era único. Para los holandeses se trataba del flamenco auténtico, pero era sobre todo el lenguaje de Hugo Claus. “No me gustaría caer en el uso de una lengua folklórica o provincial. Pero lamento ver cómo algunos autores están obsesionados con escribir según las normas académicas del lenguaje.”

Claus se convirtió en una estrella internacional, su nombre circuló en muchas ocasiones como potencial ganador del Nobel y La pena de Bélgica llegó a editarse en la prestigiosa serie Modern Classics de Penguin.

Hugo Claus nació en Brujas en 1929. A finales de 2006 se le diagnosticó Alzheimer, pero no quiso esperar a ver lo que esa enfermedad habría de depararle. Tenía miedo de la decadencia y el progresivo deterioro. “No quiero pasar por lo que pasó mi padre, que me suplicaba para que le consiguiera una pastilla. ‘Habla con el médico,’ me decía. Pero el médico no quería darle nada”. El hecho de que Claus sí dispusiera de esa pastilla podría considerarse como una última victoria sobre el conservadurismo contra el que luchó durante toda su vida. Pero es una victoria muy pequeña frente a una gran pena.

21-03-2008 at 12:58 1 comentario

El cuarto oscuro de Damocles

De donkere kamer van Damokles (W.F.Hermans)De donkere kamer van Damokles
El cuarto oscuro de Damocles
Willem Frederik Hermans
Editorial G.A. van Oorschot © 1958

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El cuarto oscuro de Damocles es un libro que habla sobre los límites de la percepción y la imposibilidad de definir la realidad, dos de los grandes temas de la obra de Willem Frederik Hermans.

Los eventos que dan cuerpo al relato tienen lugar entre 1940 y 1945, los años que duró la ocupación nazi de Holanda, aunque los primeros capítulos nos llevan más atrás, hasta la infancia del protagonista.

Henri Osewoudt es un estanquero lampiño y con voz de pito que lleva una vida vulgar al margen de las intrigas bélicas que asolan Europa. Un día recibe la visita de Dorbeck, un misterioso personaje activo en la resistencia que necesita urgentemente a alguien que se pueda encargar del revelado de un carrete con material supuestamente comprometedor para los intereses nazis. A partir de ese momento, Osewoudt entra en un mundo de espejos falsos y mentiras, un laberinto en el que nadie se puede fiar de nadie y donde la traición espera detrás de cada esquina. La ingenuidad del estanquero metido a héroe de la resistencia, así como su voluntad de cumplir a rajatabla las órdenes de Dorbeck, le sitúan en una posición complicada. Todos desconfían de Osewoudt: no sólo los nazis y la resistencia, sino los propios miembros de su familia, o lo que queda de ella. ¿Dónde está la línea que separa la percepción de la realidad? El gran logro de esta novela, cuyo título hace referencia a una escena en la que Osewoudt espera el revelado de una foto de Dorbeck que podría suponer su exculpación o su sentencia, es que el lector llegará a dudar de la realidad tanto como los propios personajes.

El cuarto oscuro de Damocles fue aclamada recientemente por Milan Kundera, que se preguntaba en una entrevista concedida al diario Le Monde cómo era posible que no conociera este libro.

Willem Frederik Hermans era un adolescente de Amsterdam cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, un período que le marcó para el resto de su vida. Su hermana mayor y su primo se suicidaron poco después de la invasión alemana. La confusión moral propia de los tiempos de guerra constituye un escenario perfecto para el desarrollo de las novelas nihilistas de Hermans.

El cuarto oscuro de Damocles ha sido traducida al inglés, francés, griego, alemán, polaco, finlandés, noruego, sueco y danés, entre otros idiomas. En Holanda lleva 39 ediciones, la última en 2006, lo cual supone casi una edición al año desde su aparición en 1958. Son datos que hablan de la categoría indiscutible de clásico de esta obra.

En castellano sigue sin haber traducciones de Willem Frederik Hermans, un autor esencial de la literatura europea del siglo XX que a menudo ha sido comparado con Kafka y Céline.

Actualización: A todo esto, ya hay en el mercado español dos traducciones de Willem Frederik Hermans. Tusquets publicó El cuarto oscuro de Damocles en 2009 y No dormir nunca más (Nooit meer slapen) en 2010, ambas en la traducción de Catalina Ginard.

Gonzalo Fernández

09-03-2008 at 15:50 1 comentario

La fábrica de nostalgia

De heimweefabriek (Douwe Draaisma)De heimweefabriek
Douwe Draaisma
Editorial Historische Uitgeverij © 2008

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Douwe Draaisma, conocido en España por su bestseller internacional Por qué el tiempo vuela cuando nos hacemos mayores (Alianza Editorial, 2006), acaba de publicar en Holanda una nueva obra sobre la memoria y los efectos del envejecimiento.

De heimweefabriek (La fábrica de nostalgia), consta de ocho ensayos cuyo hilo conductor es la progresiva degradación de la memoria con la edad. El mejor remedio contra la pérdida de memoria es simplemente seguir utilizándola, explica Draaisma. Pero no por medio de ejercicios de “gimnasia mental” al estilo del famoso brain training de Kawashima, sino haciendo lo que hemos hecho siempre. Es decir, sin dejar de molestarnos en aprender a utilizar un aparato nuevo (en vez de dejar que lo hagan nuestros hijos) o memorizando pequeños datos que forman parte de nuestras tareas diarias (el número de la tarjeta de débito, las contraseñas de internet, el número del DNI, direcciones postales, etc…)

Este libro matiza de forma muy documentada la impresión general que se ha creado en el mercado con la introducción de todo tipo de métodos para entrenar la memoria. La conclusión es sencilla: la memoria se deteriora si dejamos de estimularla, pero eso no significa que podamos entrenarla como si fuera un músculo con trucos, juegos y puzzles.

Douwe Draaisma pone en tela de juicio un gran número de mitos relacionados con la memoria. Así, salen a colación la supuesta utilización de únicamente el 10% del cerebro o la discutible memoria prodigiosa de algunos individuos, que normalmente es una memoria especializada. Lo que sí es cierto, es que una memoria imponente es el resultado de haberla utilizado con dedicación durante muchos años.

En cualquier caso, parece ser que seguimos sin saber gran cosa sobre el funcionamiento de la memoria. Draaisma desmenuza el asunto para distinguir hechos demostrados de mitos propagados por intereses comerciales.

Gonzalo Fernández

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Ontregelde geesten (Douwe Draaisma)Ontregelde geesten
Douwe Draaisma
Editorial Historische Uitgeverij © 2006

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¿Qué tienen en común Alois Alzheimer, James Parkinson, Hans Asperger o Sergei Korsakov? Todos ellos son personas de carne y hueso, investigadores, psiquiatras o neurólogos convertidos en palabras que definen una enfermedad, un síndrome o un trastorno autista. Al prestar sus apellidos a un concepto sus nombres de pila cayeron en el olvido y muy pronto también sus historias, sus vidas y las circunstacias de sus descubrimientos.

En Ontregelde geesten (literalmente Mentes desarregladas), Douwe Draaisma reconstruye las vidas de trece estudiosos de la mente. ¿Qué fue lo que descubrieron? ¿Quienes fueron sus pacientes? Una galería de retratos que ofrece una perspectiva poco habitual sobre la historia de la investigación de las enfermedades del cerebro.

Gonzalo Fernández

09-03-2008 at 14:41

Dimitri Verhulst gana el Inktaap 2008

Dimitri Verhulst

Dimitri Verhulst recibió el pasado martes 4 de marzo el premio literario Inktaap (El Mono de la Tinta, nombre que hace referencia a El libro de los seres imaginarios de José Luis Borges).

Este premio fue concebido para confrontar a los lectores neerlandófonos más jóvenes con las tres novelas ganadoras de los premios literarios más importantes en lengua neerlandesa: el Libris, el AKO y el Gouden Uil (El búho de oro). De los 2.000 estudiantes participantes, procedentes de 160 colegios, más de 1.300 votaron a Verhulst.

Dimitri Verhulst había sido nominado por su novela De helaasheid der dingen, un título que incluye una palabra inventada y que no se deja traducir fácilmente (literalmente: La lamentabilidad de las cosas). Este libro, cuya primera edición vio la luz en 2006, ya ha aparecido en inglés (The misfortunates), en italiano (Il purtroppo delle cose) y en alemán (Die Beschissenheit der Dinge).

De helaasheid der dingen había ganado el Búho de oro de los lectores en 2007. Dimitri Verhulst (1972) disfruta de gran prestigio entre la crítica y los lectores, tanto jóvenes como adultos. Un escritor que sin duda seguirá dando que hablar durante muchos años.

Los otros dos nominados al Inktaap 2008 eran Arnon Grunberg (Tirza) y Hans Münstermann (De bekoring).

08-03-2008 at 14:17


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