La hipótesis de Sapir-Whorf

11-07-2007 at 22:22 6 comentarios

¿Por qué es tan difícil traducir un texto? Quizá sea porque siempre traducimos de otra lengua. Puede parecer una perogrullada, pero es que traducir no es una simple cuestión de buscar palabras en un diccionario y sustituirlas por las que había en el original. Los idiomas tienen estructuras distintas. Cada lengua implica una forma única de observar el mundo.

La lingüista holandesa Marianne Starren ha descubierto recientemente, por ejemplo, que los alemanes perciben el mundo de forma bien distinta a los ingleses. Si mostramos un vídeo de un tren en marcha a un grupo de alemanes y les pedimos que describan lo que ven, inventarán una estación que no aparece en la imagen: “El tren va hacia la estación, o se aleja de ella“. Sin embargo, los ingleses verán un tren en marcha sin más: “El tren está en marcha“. O sea: “The train is riding“. Ellos disponen de la forma ‘-ing’ de los verbos, el llamado presente continuo. Con él pueden indicar fácilmente que algo sucede ahora, en este preciso instante, mientras que en alemán es gramaticalmente bastante más complicado y hay que recurrir a una perífrasis poco natural. En cada idioma se dicen por lo tanto cosas que tienen más relación con la estructura gramatical de la lengua que con aquello que se quiere expresar.

Todo lo dicho viene a reforzar las ideas de los americanos Sapir y Whorf, que en 1956 formularon la hipótesis que lleva su nombre y que más o menos dice:

La percepción y conceptualización de la realidad por parte de las personas depende en gran medida del idioma que utilizan“.

Debido a ello, y por nombrar un ejemplo, la concepción del tiempo de los malayos es mucho más plana y simple que la nuestra, pues su idioma no hace distinción entre los tiempos pasado y presente.

Richard Rorty, un filósofo americano recientemente fallecido, también era consciente de los peligros y las alegrías de la fuerza creadora de las palabras. Según él, el lenguaje no es un reflejo de la realidad, como se suele pensar, sino algo que forma parte de ella.

Recientemente se ha sabido también, gracias a las investigaciones de la musicóloga japonesa Makiko Sadakata, que el ritmo propio de cada idioma se refleja en la música escrita en ese lenguaje. Es decir, el ritmo de una canción pop británica coincide con el ritmo del inglés, y ese ritmo, a su vez, es distinto al de una canción pop francesa o japonesa. Vamos, que desde el punto de vista de un traductor es como para volverse locos. No sólo debes preguntarte si aquello que quieres traducir se dice así en español. También tienes que considerar otras muchas cuestiones no menos importantes: ¿Es así como observamos el mundo en español? ¿Es ese el sonido apropiado del español? ¿Qué ritmo es el equivalente al original? ¿Es la estación de trenes algo propio del alemán y por lo tanto un elemento a eliminar en la traducción? Y si eliminamos la estación, ¿estamos siendo fieles al original? Por otra parte, si las palabras son cosas que no reflejan la realidad sino que forman parte de ella, ¿cómo afrontar la traducción de un texto? ¿Podemos traducir algo como si se hubiera escrito originalmente en español? Y en caso afirmativo, ¿es eso deseable? ¿No deberíamos respetar el ritmo y estructura del original para así viajar mentalmente a otro país?

Queridos colegas traductores, más nos vale andar con cuidado. Porque como nos perdamos en este laberinto de preguntas nos vamos a coger un translator’s block de aquí a Tokio.

•••

Adaptación libre de un artículo publicado en Vertalië el 18 de junio de 2007 por Robbert-Jan Henkes y Erik Bindervoet.

Robber-Jan y Erik son traductores literarios. Entre otras obras, han traducido al neerlandés Lectures on literature de Nabokov, Finnegan’s Wake de James Joyce y la antología de The Beatles.

Vertalië es un blog del periódico NRC Handelsblad.

Anuncios

Entry filed under: Consideraciones lingüísticas, Holandés, Neerlandés, NRC Handelsblad, Traducción, Traducción literaria, Vertalië.

La madre de todas las bibliotecas Sudokudicht

6 comentarios

  • 1. bookless  |  20-07-2007 en 12:56

    que interesante tu blog y tus comments. Te dejo un link a algo que me hace mucha gracia. Cosas que escribi hace tiempo y que no entiendo: http://www.chezlubacov.org/dusted/archives/bookless_palomitas_con_caramelo.php3

  • 2. Gonzalo Fernández  |  20-07-2007 en 14:29

    Ja, ja… Qué gracioso tu texto. La traducción es un poco flojilla. Dan ganas de volverlo a traducir al español para mejorarlo, pero claro, eso no tiene ningún sentido. Y por lo que veo es bastante antiguo. Tienes estilo.

    Gracias por tus piropos y… ¡sigue escribiendo!

  • 3. Marina  |  31-08-2007 en 19:37

    hola Gonzalo, di con tu blog gracias a Foco, esta entrada es estupenda, recuerdo cuando hicimos un estudio sobre traduccion con el grupo de literatura en ingles en la Volksuniversiteit, trabajamos con una novela escrita originalmente en italiano (Seta) y comparamos pasajes en ingles, castellano y holandes ademas del italiano. Fue toda una aventura y en mis alumnos aumento la admiracion por vuestra profesion que no veas,

    adelante con tu blog!
    un saludo,
    Marina

  • 4. Gonzalo Fernández  |  01-09-2007 en 16:23

    Muchas gracias por tus palabras de ánimo, Marina. Me encanta la anécdota que cuentas en tu web sobre tu primer contacto con el concepto de “traducción”, leyendo de niña Alicia en el País de las Maravillas.

  • 5. yesenia  |  01-11-2008 en 20:56

    traducir textos en otros idiomas es muy difícil, en mi escuela leemos textos escritos en español y luego realizamos traducciones a la lengua náhuatl de la región de Tequila veracruz, los cuales después los llevamos a la gente de la comunidad hablante de la lengua par ver si es entendible en este idioma lo que dicen los autores.

    ahora estamos reflexionando en cómo realizar una tesis en la lengua náhuatl y que sea entendida por las gente de la comunidad, así que hay mucho camino por recorrer en el campo de las traducciones e interpretaciones en otras lenguas

  • 6. Idiomas literarios | lasletrasmolan  |  04-03-2012 en 18:05

    […] Las teorías lingüísticas están presentes en la neolengua de 1984. En ella el partido político dominante modifica un idioma para limitar el pensamiento de la sociedad. Principalmente se trata de un vocabulario en el que predomina la composición de palabras y la acronimia: http://es.wikipedia.org/wiki/Neolengua Se basaría en la hipótesis de Sapir-Whorf. https://gonzalofernandez.wordpress.com/2007/07/11/la-hipotesis-de-sapir-whorf/ […]

Trackback this post


Subvenciones para editores



A %d blogueros les gusta esto: