Archive for Marzo 2007
La casa de la mezquita
‘El hombre va a aterrizar esta noche en la luna y usted ni siquiera lo sabe. Quizá no sea importante para usted ni para Alsaberi. Pero los americanos quieren poner su bandera sobre la superficie de la luna y el imán de nuestra ciudad no está al corriente. No habla de ello en sus discursos. Esta noche debería haber dicho algo, pero no lo sabe. Y eso no es bueno para nuestra mezquita. En la mezquita se debería hablar de las cosas que interesan a la gente.’
La casa de la mezquita (Het huis van de moskee), © 2005 Kader Abdolah
Editorial: De Geus
El mérito de este libro consiste en describir los entresijos del islam de forma asequible para el público occidental, ofreciéndonos nuevas perspectivas sobre el funcionamiento de las sociedades musulmanas. Kader Abdolah es un exiliado político iraní que encontró refugio en Holanda en 1988. Al igual que Nabokov o Conrad, Kader Abdolah posee la extraña habilidad de escribir con éxito en un idioma distinto a su lengua materna. La casa de la mezquita relata, a través de la historia de varias familias, los eventos que desembocaron en la revolución islámica de Irán liderada por ayatolá Jomeini en 1979. El fragmento ofrecido es un buen ejemplo de la tensión entre tradicionalismo y renovación que se respira en la novela.
La casa de la mezquita es la última novela de Kader Abdolah. En Holanda ya ha superado las 100.000 unidades vendidas. Recientemente fue elegido como el segundo mejor libro en holandés de la historia en una votación pública. Esto, una exageración motivada probablemente por discriminación positiva hacia Abdolah, demuestra sin embargo el enorme interés que ha despertado este trabajo.
Actualización marzo 2008:
La casa de la mezquita aparecerá próximamente en Ediciones y Publicaciones Salamandra en la traducción de Marta Arguilé Bernal.
Add comment 26-03-2007
Cosas para palabras
Hay una teoría según la cual no pensamos en palabras ni en imágenes, sino en un lenguaje indefinido que posteriormente transformamos en palabras o imágenes. Y es lógico pensar que así es, porque las personas que no saben hablar también tienen pensamientos.
Por otra parte, las personas también pueden hablar sin palabras. El lenguaje de los gestos, por ejemplo, es un idioma que no conoce palabras. También es la forma natural de comunicación de los sordos. Muchos de nuestros pensamientos se desarrollan en un nivel no verbal. Recordamos el tono y contenido de muchos mensajes, pero casi nunca las palabras exactas. Y cuando aprendes un idioma, a menudo tienes la sensación de que las palabras nunca expresan exactamente lo que te gustaría expresar con ellas.
Esto es probablemente lo que indica entre líneas el famoso adagio de Goethe: ‘El hombre miente en cuanto empieza a hablar,’ porque hay palabras para cosas, pero no hay cosas para palabras, como dijo Alberto Magno, maestro de Tomás de Aquino. El lenguaje es limitado. Por citar a los Bee Gees: It’s only words…
Alguien que también luchaba continuamente con la limitación de las palabras era Wittgenstein. Para él, el significado de las palabras cobra sentido según el uso que hagamos de ellas, y ese significado nunca es unívoco. Otorgar significado a las palabras es siempre un ejercicio de tanteo en la oscuridad: yo hago como que te entiendo, y tú haces como que me entiendes.
Teniendo en cuenta la limitación de nuestro vocabulario, podríamos decir que nos pasamos la vida intentando meter la realidad que nos rodea en moldes en los que no encaja. En otras palabras, estamos continuamente traduciendo y resolviendo problemas de traducción. ¿Cómo expresar un sentimiento? ¿Son las palabras que elijo un reflejo fiel de lo que quiero decir? Efectivamente, según la mencionada teoría, la traducción es la ocupación más antigua del hombre. Traducimos del llamado mentalese, o lenguaje de los pensamientos, al lenguaje que nos sirve de comunicación con nosotros mismos y con otros. No pensamos en palabras concretas, de modo que hablar, escribir, gesticular y leer también implican una actividad traductora.
El hombre es el animal que traduce, según dijo Geert Lernout, de la universidad de Amberes, en las octavas Jornadas Nacionales de Traducción de Utrecht. Aunque el congreso tenía lugar bajo el lema del humor, parecía decirlo muy en serio, como si fuera algo que le salió del corazón.
Durante esas Jornadas de Traducción también se hizo público que el cincuenta por ciento de la literatura publicada en Holanda y Flandes es traducida, frente a un cinco por ciento en Gran Bretaña y Estados Unidos. Estos hechos (que traducir sea una de las actividades más antiguas del hombre y que en los Países Bajos haya tantas traducciones en el mercado) demuestran que la traducción es algo más que un mal necesario para personas que no conocen un determinado idioma. A fin de cuentas, todos somos traductores.
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Adaptación libre de un artículo publicado en Vertalië el 9 de marzo de 2007 por Robbert-Jan Henkes y Erik Bindervoet.
Robber-Jan y Erik son traductores literarios. Entre otras obras, han traducido al neerlandés Lectures on literature de Nabokov, Finnegan’s Wake de James Joyce y la antología de The Beatles.
Vertalië es un blog del periódico NRC Handelsblad.
1 comment 24-03-2007
Más honores para Harry Mulisch
Fuente: www.nrc.nl
Sigfrido, la última novela de Harry Mulisch, ha recibido el Premio Europeo de los Jóvenes Lectores 2007. El famoso escritor holandés continúa acumulando honores, después de haber sido elegido la semana pasada escritor del mejor libro en holandés de la historia. Sin embargo, con el Nobel de literatura de momento sólo puede seguir soñando.
35 representantes de 1.400 jóvenes lectores procedentes de 10 países distintos seleccionaron el pasado martes en el Parlamento Europeo en Estrasburgo un ganador entre los seis autores nominados. Los otros cinco candidatos eran Amim Maalouf (Francia/Líbano), Patrick Ourednik (República Checa), Hugo Hamilton (Irlanda), Orhan Pamuk (Turquía) y Ornela Vorpsi (Albania).
Mientras los representantes se reunían para elegir al ganador, otros 600 estudiantes disfrutaban de la oportunidad de hablar con los escritores y traductores presentes en el Parlamento Europeo.
El Premio de los Jóvenes Lectores se ha celebrado este año por cuarta vez. Más de 4.000 adolescentes han participado ya en este certamen que se propone acercar la literatura europea a los más jóvenes, además de ponerles en contacto con autores y traductores. Durante el período de lectura de los libros nominados, los estudiantes de los distintos países suelen mantener una intensa correspondencia. Sigfrido ya era favorito en esta fase.
La novela ganadora ha sido muy valorada por sus cualidades históricas y filosóficas. La elección del tema, un hijo secreto de Hitler, parece haber agradado a los lectores jóvenes, a pesar de la arrogancia del personaje principal: un famoso escritor holandés con ínfulas de grandeza. ¿Quién habrá sido el modelo de Mulisch?
Sigfrido (título original, Siegfried: een zwarte idylle) apareció en España bajo el sello Tusquets. La traducción corrió a cargo de Isabel Clara Lorda Vidal.
2 comments 23-03-2007
Recomendaciones de literatura holandesa para neófitos
He notado que muchos visitantes llegan a este blog tras realizar búsquedas con los términos “literatura holandesa”, “escritores holandeses” o combinaciones similares. Tampoco es raro que, entre mi círculo de amigos y conocidos, alguien me pida que le recomiende alguna novela holandesa.
Yo le diría a todo el mundo que leyera a Willem Frederik Hermans, pero este autor, desgraciadamente, no está traducido al español, así que de momento hay que olvidarse de él. Si alguien tiene mucha curiosidad, en la sección de traducciones de mi web hay algunos fragmentos suyos.
Puesto que este artículo va dirigido a un público hispanohablante, no hay más remedio que limitarse a libros que estén traducidos y editados en castellano.
Para quien no sepa absolutamente nada sobre Holanda y su cultura, la mejor manera de acercarse a la literatura en esta lengua probablemente pase por empezar con Harry Mulisch. Odio decirlo, por ser un tópico muy sobado, pero creo esta sería mi primera opción. Más concretamente, recomendaría dos novelas suyas: El descubrimiento del cielo (1992), de la que ya he hablado en otra entrada, y El procedimiento (1999), que también salió a colación de la nueva tendencia ideológica denominada creacionismo. Ambos trabajos aparecieron en España en la traducción de Isabel Clara Lorda Vidal.
En Europa (Un viaje a través del siglo XX) (2004, traducción Goedele de Sterck), de Geert Mak, es un ensayo de más de mil páginas sobre la historia de Europa durante el siglo XX. El libro relata un larguísimo viaje por todos los rincones del continente justo antes del cambio de siglo. Aunque Geert me parece un pelín pedante, su ensayo es muy recomendable, pues reúne tres géneros (historia, sociología y relato de viajes) en una obra que además se lee con mucha facilidad. También es una fotografía de Europa a los albores del siglo XXI bajo la peculiar perspectiva de un holandés bastante representativo de este país.
Otro autor muy traducido al castellano es Cees Nooteboom. Este escritor es un poquito más espeso, muy filosófico y a veces complejo. La novela que le lanzó a la fama se titula Rituales (1980, traducción Francisco Carrasquer). A mí en su día me gustó bastante. Es difícil explicar la trama del libro, porque lo que nos cuentan es la vida interior de un señor rico y amante del arte que concibe la vida como una gran casualidad y que vive obsesionado por comprender el concepto del tiempo. Esto último, obviamente, no lo consigue.
Uno de mis libros favoritos en neerlandés está escrito por un belga, Willem Elsschot, y se titula Queso (1933, traducción Julio Grande Morales). La novela cuenta la historia de un oficinista gris que inesperadamente se ve ante la oportunidad de convertirse en agente comercial de una gran compañía de quesos de Amsterdam. El pobre hombre cae en la misma trampa que la lechera del famoso cuento y todo acaba fatal. Es un libro muy cortito escrito en forma de cartas dirigidas a un lector anónimo sobre el que no nos dan ninguna información. Además de ser una extraordinaria fábula de valor universal, a mí me agradó especialmente la forma epistolar que eligió Willem Elsschot para escribirla.
Y yo creo que con esto ya está bien para una primera serie de recomendaciones. Lo que no sé es cuál será la disponibilidad de estos libros, aunque supongo que no debería ser difícil conseguirlos a través de alguna tienda online de las que todos conocemos.
7 comments 20-03-2007
Todo está destinado a dejar de ser
Si esos dulces labios y este atardecer,
si todo está destinado a dejar de ser,
piensa que, mientras eres, no eres más que
lo que serás, nada: y menos no se puede ser.
Indien die zoete mond, die beker wijn,
ja alles, eindigt in het niet-meer-zijn,
bedenk, zolang jij bent, je bent slechts wat
je zult zijn, niets: je kunt niet minder zijn.
Kader Abdolah
Het huis van de moskee (La casa de la mezquita), página 169
Editorial De Geus
Nunca me había atrevido a traducir poesía. Lo considero extremadamente difícil y tampoco es mi principal campo de interés. Sin embargo, ésta de Kader Abdolah me ha llamado la atención por el contexto en el que está escrita. Aparece en La casa de la mezquita (Het huis van de moskee), un libro pensado para el público occidental sobre las intrigas en una mezquita iraní. En Holanda este libro ha despertado un interés inusitado. Esta semana ha alcanzado las 100.000 unidades vendidas y parece haber margen para mucho más.
En la novela, donde la carga religiosa de todos los personajes es tremenda, también vive un poeta nihilista que representa a la clase intelectual iraní, aquella que lucha por romper con filosofía las cadenas de superstición que atan al islam. Una clase minoritaria pero existente que observa desde la barrera las luchas de poder entre los ayatolás, que dan voz a la rama dura del islam, y el shah (título que reciben los monarcas en Irán), que representa el aperturismo a occidente y cuenta con la connivencia de los Estados Unidos. Esta poesía sobre la insignificancia de la existencia es supuestamente la última que escribe el citado personaje antes de morir. En el mundo occidental ya nada llama la atención. Pero en el mundo árabe este inocente texto es pura subversión. Además, demuestra que el nihilismo no es un invento de los pensadores occidentales, sino algo que vive dentro del ser humano. De todos los seres humanos.
Para conservar la rima me he tomado la libertad de sustituir “esa copa de vino” (die beker wijn) por “este atardecer”. Sin embargo, el sentido del texto no cambia en absoluto. Supongo que este tipo de cosas es lo que hacen los traductores de poesía. Es que si no, no hay manera…
4 comments 17-03-2007


